jueves, 2 de septiembre de 2010

Me apetece  tenerte cerca, me apetece la crueldad de tus labios y tus huidas espontaneas. Me apetece saberte mio, me apetece expropiarme de tu espalda y que te apetezcan mis rasguños. Me apetecen tus madrugadas de insomnio, tu sexo oral correspondido...

Hasta que el hastío sea más que hastío

Yo te adoro,
      te escribo, te reencuentro,
                     planeo verte, no te encuentro
                         lloro, te amo, te odio
                               te prometo costas en una peninsula abandonada
                                   te cuento palabras endémicas que nacen de a montón
                                       te extraño, me desvata tu ausencia, me vuelve aserrín
                                          te soplo en mis pestañas caídas, te pido en cada estrella fugaz
                                                te espero, me canso... pero no llegas

sábado, 14 de agosto de 2010

No puedo dormir. Y tú?

Te escribo en monosílabos que no dicen nada, te encierro en paréntesis que te dejan salir. Puta sea la lírica que me hace hablar de tí, que idiotas somos los hombres que no podemos dormir!, y me traes aquí, a darle letras al recuerdo, y más estrellas a la noche (cómo si necesitara más!).

Gula



¿Qué estarás haciendo?
¿En las piernas de quién y de cuantos estas perdido, amor?
Voy a pasar por tu casa, como no queriendo la cosa
Tendré antojo de un panecillo que iré a buscar en la tiendita de enfrente de tu casa
Mis ojos vigilantes exploraran cada centímetro de tu Portón
Esperando ver tu silueta huesuda y tu piel blanca como un copo de nieve
Me sobaré mi pito que comienza a erectarse bajo la mezclilla azul
Al ver esos arbustos donde mi boca perdió su timidez
Me preguntaré: ¿Donde coño estás?
¿Dondé estás ahora que el arbusto es más frondoso, que los vecinos mirones se han ido?
¿Quién está besando tu espalda todas las noches?
Mientras yo me paseo por tu casa con un antojo postizo
Y mi pito erecto.